sábado, 27 de abril de 2013

¿De qué manera la utilización de un paradigma sociocultural ayuda al diseño de actividades pedagógicas mediadas por tecnología digital, así como a la evaluación de dichas actividades y de las políticas institucionales y educativas que las sustentan?



La concepción de aprendizaje ha evolucionado e igualmente la tecnología; y, el paradigma socio cultural ha hecho sus aportes desde los diferente postulados. De esta manera han surgido pedagogías centradas en la participación social, el lenguaje como herramienta clave en el proceso de aprendizaje y la mediación cultural, aspectos que antes del siglo XX no habían sido considerados (Fernández Cárdenas, 2009). El psicólogo ruso Lev Vygotsky, principal precursor del paradigma socio-cultural, estuvo convencido que el individuo desarrolla su conocimiento en un contexto social; que las funciones cognitivas tienen su momento en primera instancia social y luego individual y que existe una zona de desarrollo próximo (ZDP) que bien permite un proceso apoyado en el “andamiaje”, que es la creación de una estructura ordenada y consiente en el desarrollo de actividades de enseñanza-aprendizaje para que un tutor, docente, padre de familia o experto pueda ofrecer de manera oportuna y eficaz su asistencia u orientación a un niño o estudiante; para que éste pueda aprender a resolver un problema, a ejecutar una tarea o a llegar a determinada meta. Es el puente que comunica la teoría con la práctica (Vygotsky, citado por Lacassa 2002).
De esta manera y gracias también a otros aportes se ha entendido el aprendizaje como un proceso favorecido por la apropiación y dominio de herramientas culturales que posibilitan el diseño de actividades pedagógicas mediadas e inmersas en un contexto cultural, histórico e institucional donde se llevan a cabo las relaciones entre los diferentes actores del proceso de aprendizaje ( Wertsch, 2003). Cabe señalar la importancia del lenguaje como una de estas herramientas mediadoras y relevante en esta sociedad del conocimiento, en la cual la evolución tecnológica ha traído un nuevo vocabulario, diferentes formas de servicios y distintas modalidades educativas. De este modo, las tecnologías de la información y la comunicación han intervenido en el campo educativo y por ello, se consideran instrumentos de formación (Salinas, 2008).
Retomando estos importantes aportes del paradigma sociocultural, se puede afirmar que éste, entrega aspectos y requerimientos para el diseño y desarrollo de actividades pedagógicas mediadas por TIC, como la construcción colaborativa del conocimiento y la formación de comunidad de aprendizaje entre maestros y estudiantes puesto que aporta ventajas significativas como el aprendizaje activo, participación de los involucrados y colaboración entre pares (Muñoz, 2008).
Cualquier  comunidad educativa necesita entrar  en la  re-evolución del planteamiento del aprendizaje como actividad social y exige ciertas condiciones que permitan su debut, desarrollo y funcionalidad efectiva. Esta nueva sociedad, exige un rol docente en el que su capacidad, habilidades y preparación profesional den respuesta al contexto en el cual se desenvuelve él, sus estudiantes y el mundo de la información, permitiendo así que las demandas de carácter pedagógico sean asumidas con total conocimiento técnico, contextual y funcional. Desde el paradigma sociocultural, el docente puede tener una postura mucho más abierta, crítica y en sintonía con el mundo de hoy.
En relación con lo anterior, en el paradigma sociocultural, el maestro es un agente facilitador y orientador de las experiencias, buscando actividades que permitan el acceso a la información y  oportunidades de crecimiento con otros.  Los aportes de Vygotsky  según Ana Chaves (2001), se basan en una propuesta para reflexionar sobre la educación y la práctica pedagógica, puesto que con estructuras bien pensadas basadas en la ZDP y andamiaje, el maestro puede utilizar artefactos como la computadora y diversos programas para propiciar un aprendizaje eficaz. Fernández Cárdenas (2010) afirma que los docentes deben conocer los recursos que tienen a su disposición y ser conscientes de la manera de usarlos para permitir a sus estudiantes todas las oportunidades que estos necesiten para entender y contribuir en la construcción del conocimiento.
Otro ejemplo relacionado con lo anterior y citando a Fernández Cárdenas (2008), las nuevas formas de texto y la tecnología son una oportunidad para anudar el aprendizaje colaborativo, en contexto y de manera significativa, puesto que las TIC facilitan la construcción colaborativa, su transformación y se comparten de manera electrónica. De igual forma, el maestro puede incursionar en el diseño de objetos de aprendizaje según las necesidades de sus estudiantes y con soporte técnico y apoyo a través de redes que facilitan estas actividades. He aquí, la importancia de las comunidades de práctica para los maestros en su ejercicio, a través de las cuales pueden mantener interacciones pedagógicas y a la vez aprender con otros.
Otra práctica que puede leerse desde el paradigma sociocultural y entenderse como un diseño a favor del conocimiento son las redes sociales puesto que permiten la interacción entre un grupo de participantes que aprovechado de la mejor manera por el maestro, con reglas bien establecidas y espacios de reflexión se convertiría en una plataforma para el desarrollo de actividades colaborativas de aprendizaje. Según Wenger (2001), en una comunidad de práctica el concepto de relación, (intercambio de ideas entre pares) es un elemento importante pues de allí se origina el compromiso por interiorizar el conocimiento.
Por otro lado, Vygotsky promovió la evaluación de las capacidades de los estudiantes para conocer el nivel de desarrollo cognitivo, enfatizando que la educación debe permitir el desarrollo potencial del sujeto y el crecimiento de la vida humana. En este aspecto, el autor concede un papel fundamental al docente al considerarlo facilitador del desarrollo de las estructuras mentales de los estudiantes, y guía de los jóvenes para construir aprendizajes más complejos. En correlación con lo anterior es importante dar relevancia  a la práctica pedagógica del maestro como agente orientador del proceso de   evaluación; según Cerda: “El maestro para estar a la altura de estas nuevas expectativas que surgen a partir de una visión más abierta, integral formadora y crítica del proceso educativo, debe estar epistemológica, filosófica, metodológica y técnicamente preparado”. Para terminar esta idea, es importante señalar que los modelos de evaluación deben ser construidos en y para cada proyecto, sistema o sub-sistema, porque cada uno tiene un marco contextual propio (Poggi, 2008).
Todo lo mencionado anteriormente debe ser tenido en cuenta en el momento de construir currículo posibilitando de esta manera la flexibilidad del mismo y el verdadero compromiso de los profesores  quienes serían el primer renglón para trazar líneas que permitan dar alcance a las ventajas de las TIC. Sin el talento del docente y su verdadero compromiso es imposible tratar de articular en la educación la innovación y desarrollo de competencias TIC en un marco de trabajo colaborativo, conocimiento compartido y aprendizaje bajo el paradigma socio-cultural porque como expuso alguna vez el principal precursor: “lo importante no son las palabras por sí solas sino la capacidad de transmitir significados que tengan un efecto formativo” (Vygotsky, citado por Daniels, 2003). 


Referencias
Cerda, H.(2000). La evaluación como experiencia total. Volumen 84. Colección Mesa
Redonda. Cooperativa Editorial Magisterio. Colombia.

Chaves Salas, A. (2001). Implicaciones educativas de la teoría sociocultural de Vigotsky.          
            Educación. Educación: Revista de la Universidad de Costa Rica. Septiembre.  
            Vol. 25. Nº 002. Recursos de Apoyo. ITEMS.          

Fernández-Cárdenas, J. (2010) Multimodalidad y calidad educativa: Los retos de la
construcción de conocimiento disciplinar en ambientes mediados por tecnología digital. Grupo Reforma.

Fernández-Cárdenas, J. M. (2009). Las tecnologías de la información y la
comunicación desde la perspectiva de la psicología de la educación. (J. Arévalo Zamudio, & G. Rodríguez Blanco, Edits.) México, Distrito Federal, México: Secretaría de Educación Pública/Dirección General de Materiales Educativos.

Lacasa, P. (2002). Cultura y Desarrollo. En Psicología Evolutiva I. Vol. II. Desarrollo
Social. (págs. 17-50). UNED.

Muñoz Sheridan (2008). Escenarios Virtuales y comunidades de práctica. La participación
docente en la Red de Escuelas Asociadas a la UNESCO. Comité Regional Norte de Cooperación con la UNESCO. Pp. 95-115

Poggi, M. (2008). Evaluación Educativa sobre sentidos y prácticas.
Revista Iberoamericana de Evaluación Educativa, 1 (1). Recuperado el 25 de  Abril de 2013 de:  http://www.rinace.net/riee/numeros/vol1-num1/art2.pdf

Salinas, J. (2008).  Innovación Educativa de las TIC. Cap. 9. Universidad Internacional 
de Andalucía. España. Recuperado el 25 de abril de 2013 de:

Wenger, E. (2001). Comunidad. En Comunidades de práctica: aprendizaje, significado e
identidad (págs. 99-114). Paidós.

miércoles, 27 de marzo de 2013

iTunes University and the classroom: ¿Can podcasts replace Professors?



iTunes University and the classroom: ¿Can podcasts replace Professors? Es un proyecto-estudio de McKinney, Dyck y Luber (2009) el cual centra su interés en averiguar si los estudiantes de un curso universitario utilizan y de qué manera un podcast de una clase en formato móvil; cuántas veces lo escuchan, qué apuntes toman, los hábitos de estudio  y el resultado académico, reflejado en un examen.
Antecedentes: Los autores encuentran que Cramer, Collins, Snider, y Fawcett (2007) sostienen que utilizar diapositivas con audio es una buena herramienta para revisar apuntes de clase. De igual manera, Evans (2008) converge en que los estudiantes se inclinan por el uso de audio para revisar sus impresiones de clase, pero que lo hacen desde su computador y no de manera móvil, cual fuera una de las ventajas del uso de podcast. Por el contrario, Stephenson, Brown, y Griffin (2008) reportan que los estudiantes prefieren las clases presenciales y que el uso de recursos informáticos sólo es utilizado como complemento.
Metodología: Proyecto desarrollado en una universidad de New York, con estudiantes de psicología. Para iniciar, a través de un cuestionario se obtiene información socio-demográfica y académica de los jóvenes involucrados para mirar condiciones similares y se les incentiva diciéndoles que al estudiante con mejor desempeño en el examen obtendrá una tarjeta de 15 dólares de iTunes. Los autores afirman que los participantes son un “grupo cuasi-experimental”, los cuales se dividen en dos equipos, uno con 32 y el otro con 34. Para los estudiantes del segundo equipo, tener un reproductor Mp3 era un requisito. Se hicieron dos sesiones para cada grupo por separado. Primera: el equipo 1 asiste a la conferencia-clase planeada para 25 minutos y se les entrega impresos de la presentación de diapositivas usada por el profesor, con espacios para la toma de apuntes sobre la clase. El grupo 2, no asiste a esa clase, pero recibe el podcast móvil de la conferencia y también el material impreso con el propósito descrito anteriormente. Al terminar, a los dos grupos se les entrega un programador donde deben registrar las actividades que harán con el material, fecha, hora y tiempo dedicado. Segunda sesión: Una semana después momento para presentar el examen, similar a otros cursos y entregar el programador con lo que habían registrado.
Resultados y conclusiones: Se encontró que en general el grupo 2 tenía apuntes más completos y que habían dedicado más tiempo a trabajar sobre el material, puesto que la mayoría escuchó por lo menos dos veces la conferencia, esto condujo a una puntuación mayor en el examen. Al preguntarles sobre la preferencia entre podcast o notas de un amigo sobre una clase a la que no pudo asistir; el 88% respondió que escogería el podcast, seguramente porque este material permite pausar y retroceder; escuchar las veces necesarias para retener la información. Aun así, los autores plantean que de ninguna manera se puede asegurar que los apuntes o podcast de una clase puedan reemplazar al profesor.

REFERENCIAS:
 McKinney, D., Dyck, J. L., & Luber, E. S. (2009). iTunes University and the classroom: Can podcasts replace Professors? Computers & Education, 52(3), 617–623. doi:10.1016/j.compedu.2008.11.004.

sábado, 23 de febrero de 2013

Twitter y los mecanismos de creación y negociación de cultura señalados por Pilar Lacassa (2002)





Todos instrumentos  que hacen parte de nuestro quehacer han sido creados con un fin cultural; los instrumentos son productos culturales. Cada contexto hace posible un sinnúmero de instrumentos según las actividades en que se desenvuelven los miembros que interactúan. Entre todos, el lenguaje es el instrumento más importante que usamos los humanos (Vygotsky, citado por Lacassa 2002), principal herramienta comunicativa.
Por otra parte, cultura puede ser entendida como una organización compartida de ideas, patrones predominantes (Lacassa 2002) y sistemas de significados aprendidos, comunicados por medio del lenguaje natural y otros sistemas simbólicos que poseen funciones representacionales… (D’andrade, 1984). En este punto, la llamada comunidad twitter entra a jugar un papel importante puesto que a través de ésta se entrega un camino para que se participe en la construcción cultural. No se puede olvidar que cualquier práctica posee en primer lugar un marco cultural y segundo, necesariamente denota acciones. El marco cultural se estructura a partir de sus miembros y sus interacciones cotidianas. Twitter tiene un buen número de integrantes y es evidente que el intercambio es diario y constante. El segundo aspecto se puede describir como una acción de carácter significativo y qué cosa puede ser más activa que participar en twitter?
Realmente, twitter reúne en totalidad las características que describen una práctica cotidiana,  Nunes (1995)  por su parte afirma que práctica y actividad son casi sinónimas y por ello los instrumentos simbólicos estructuran la actividad intelectual; los instrumentos físicos conforman el trabajo práctico.